miércoles, 27 de agosto de 2008

lunes, 25 de agosto de 2008

sábado, 23 de agosto de 2008

jueves, 21 de agosto de 2008

Un miércoles como cualquiera

“Hasta siendo mujeres, los hombres somos mejores”

Anoche al escuchar esta frase proveniente de la parte trasera del auto, de paso por la zona roja de travestis, lo primero que me produjo fue una carcajada, para luego cuestionarme no sólo un par de cosas.

1. Al amigo de mi amigo le gustan las travestis.
2. El amigo de mi amigo es un machista de aquellos.
3. El amigo de mi amigo tiene razón, esa travesti tiene mejor. físico que cualquiera de nosotras.
4. Al amigo de mi amigo le gustan las travestis.

A. Si al amigo de mi amigo le gustan las travestis, todo bien, cada cual hace con su sexualidad lo que puede. Pero no deja de indignarme que las pobres travestis atrapadas en cuerpos masculinos tengan que ofrecer “la mercadería” para poder sobrevivir. Ataviadas como mujeres para complacer al hombre.

B. Si el amigo de mi amigo es un machista de aquellos, poco o nada a cambiado la sociedad actual con respecto a unos años. “Los que cogen travestis no son putos, son bien machos” Siguen en lo más básico, un par de piernas bonitas y un buen culo ya le son más que suficientes para excitarse.

C. El amigo de mi amigo tiene razón, esa travesti hija de puta tiene un super envidiable cuerpo, que ni horas en el gimnasio ayudarían a remediar mi situación. Nuevamente me encuentro a la defensiva, en oposición a otro, ni siquiera la oponente es mujer como yo, resulta que el objetivo en cuestión es un hombre que pretende ser mujer.

D. Al amigo de mi amigo le gustan las travestis, esta es la conclusión más rápida y sencilla. La menos conflictiva, no me crea conflictos emocionales a mí, porque total al chico le gustan chicos que quieren parecer chicas.

Amigas, la competencia sigue siendo desleal y cada vez mucho más dura, ya sea para las travestis que copan las esquinas haciendo gala de sus buenos culos. De las putas que se exhiben o las perras solapadas tipo mosquitas muertas, modocitas que seducen a más de un descerebrado baboso. O esa, sí vos amiga la que te metiste con el marido ajeno, pero “sólo porque no sabías que era el marido de la otra” o vos turra que pretendes que todos los hombres sigan tu juego. Y vos trola... vos que pensas que el mundo se acaba mañana y si no coges con la mayor cantidad de hombres no cumplis tu cupo. Y a vos lectora pasiva, receptora de todos mis divagues... son nio pocos lo hombres en comparación a la cantidad de mujeres, pero convengamos lo siguiente:

Para empezar de esa mínima cantidad de hombres, tenemos que hacer un amplio abanico.

Hombres que prefieren ser mujeres.
Hombres que quieren a otros hombres.
Hombres que no merecen ser llamados hombres.
Hombres que te joden.
Hombres que no te saben “joder”.
Hombres casados.

O sea, de esa limitada cantidad de hombres este es el porcentaje que nuevamente debe ser descontado y encima dividido entre TODAS nosotras.

Suma, multiplica, dividi y resta...

martes, 19 de agosto de 2008

Colágesi/Colágeno

No ordenas el combo completo, pero...


- Amor, ¿qué querés?
- Nada, no sé, no tengo tanta hambre, además acordate que estoy a dieta, no sé para qué venimos a este lugar ...
- Bueno... eh... yo quiero un combo uno con papas y gaseosas grandes, y de postre quiero un batido de frutilla. ¿Amor?
- Dame una hamburguesa con queso.
- ¿Estás segura?
- Sí
- ¿No querés una gaseosa, un jugo, papas pequeñas?
- Ya te dije que no.
- Eso es todo señorita.

Llega el pedido, él desenvuelve la hamburguesa le coloca todos los ingredientes, le da un buen mordisco, se bebe un trago de su gaseosa y justo cuando va a proceder a tomar una de sus papas, te mira... vos con cara de: ¡que hambre tengo, pero no puedo porque en dos semanas se casa la prima de mi amiga y el vestido no me va a quedar bien!

-Amor... queres algo...
-No

Le das ofendida un mordisco pequeño a tu insípida hamburguesa.
Nuevamente él se distrae con su combo, hasta que nuevamente te pilla suspirando.

-Amor...
-Amor, ¿puedo probar unas papas?

Él no sabe si mirarte con una cara de odio o decirte: ¡te dije! Te acerca su porción de papas.

-¡¿Por qué le pusiste tanto ketchup?!
-Amor, a mí me gustan así las papas (si hubieras pedido las tuyas no le ponías nada)
-No son ricas así. Dame un poco de tu gaseosa, para sacarme este sabor.

Justo cuando él se la estaba llevando a la boca. La baja de golpe y suena fuerte en la mesa.

-Señorita, ¿me trae otra por favor?
-¿Para qué vas a comprar otra si ya compraste la extra grande? Deja nomás señorita.
-¿No te das cuenta que ya le pedí?
-Pero va a sobrar todo.
-No importa (prefiero que sobre)

Terminaste de comer toda tu hamburguesita, él como tiene dos gaseosas más su combo extra grande va más lento.
Le miras con cara de aburrimiento mientras mastica cada uno de los elementos de su combo.

-¿Queres otra amor? Parece que te quedaste con hambre.
-No hace falta, invitame nomás un mordisco de la tuya...

Te estás convirtiendo en tu mamá


Siempre te repetiste que nunca serías como tu madre, pero con el paso del tiempo vas notando ciertas similitudes.

Si no vas más al supermercado sin la lista de compras, porque mira que todo está tan caro y hay que ahorrar.

Ya en el super compras paquetes de papel higiénico genérico en grandes cantidades, total a la larga sale más barato.

Comparas 5 veces los precios de los productos para decidirte finalmente por el de menor costo.

En la fila te colas porque le decís al chico de enfrente que estás apurada porque tus chicos te esperan en casa (sabiendo que es mentira)

Le pedís al chico que empaqueta que te coloque las compras en cajas de cartón, una nunca sabe cuando podrían ser útiles.

Al llegar al auto juntas pocas monedas y se las das, total mucha gente da propina.

Ya no te bajas a abrir el portón, das bocinazos hasta que alguien abra el portón.

Al ordenar la alacena todo va por: enlatados, granos, pastas, por color y tamaño y claro por fecha de vencimiento.

La hora de la cena es la hora de la cena, ¿qué se habrán creído estos, que es una pensión? (Ahora no solo sonas a tu mamá saliste igualita a tu abuela)

Frente a la TV ya no te pasas haciendo zapping, directamente te sentás en el sofá con las pantuflas puestas y te dormís sentada.

Cuando te despertas te das cuenta que MTV es muy ruidosa y que los grupos de ahora ya no son como los de antes y optas por cambiar de canal y ver las noticias.

Te negas a comprarte lentes de lectura, decís que es solo cansancio, y que tu vista es mejor que la de cualquiera.

Las fiestas muy ruidosas te aburren, preferís ir a un lugar tranqui en el cual se pueda conversar.

Volves a tu casa justo cuando la fiesta se pone más divertida.

Preferís dormir con tu viejo pijamas de ositos, claro ya que no te depilaste es más cómodo así.

Ya no te dormís hasta el mediodía los fines de semana, los aprovechas para limpiar toda la casa.

Vas al shopping solo cuando hay liquidaciones y encima regateas.

Y de la noche a la mañana te diste cuenta de que ya no contas las calorías.

lunes, 18 de agosto de 2008

Y ahora ¿qué rumbo vas a tomar?


Estás por cumplir 35, cada vez te ves más gorda, tu marido se enoja si no comes todo lo que él cocina, claro, el maldito no engorda un gramo y come como una bestia. Tus amigas que dicen que te vendría bien un cambio de look, no saben como decirte que estás hecha una vaca. Ahora sí tus familiares no tienen pelos en la lengua: “que gorda estás, deberías cuidarte más, mira que tu marido está muy churro ahora”

Tus dos hijos varones están fuera de control, el mayor que todavía no termina de entrar en la edad del pavo y el segundo que cree que vive en una serie de dibujos animados. No pueden pasar 5 minutos juntos, pero no pueden despegarse uno del otro. ¿A quién se le habrá ocurrido tener dos hijos?!

Tu empleada, que no solo no sabe cocinar, ni limpiar como se debe, siempre terminas limpiando vos, porque ya no sabes más como explicarle como se limpia el inodoro, para lo único que si funciona es para enviar mensajes por celular a diestra y siniestra, siempre tiene algún pariente enfermo o alguna deuda que pagar, y claro, no tiene banco así que todo se lo tenes que bancar vos, claro como vos no laburas, tenes que hacer lo mejor para administrar la poca plata que te pasa tu marido que tampoco tiene un trabajo fijo que digamos. Al parecer es aquí donde detectamos el problema de fondo: DINERO.

El círculo vicioso es imparable, no podes trabajar porque estás estudiando, nunca podes terminar de estudiar, porque a mitad de carrera siempre surge algo que hace que lo dejes una vez más y te pongas a laburar en algo que odias, pero da algo de dinero. Él no puede estudiar, porque siempre pone como excusa que vos tenes que terminar primero la carrera para luego empezar él la suya, ¿cómo si de vos dependiera que este burro logrará aprender algo? Detectamos otro problema: INSEGURIDAD.

Tu inseguridad crece, pensas que ya no le sos atractiva, si no te equivocas probablemente ya te lo haya dicho, pero claro tu mente es tan rápida que seguramente ya lo bloqueó para no hacerte sufrir más de la cuenta. Entonces te propones a hacer dieta, bueno eso influye un tanto en la economía familiar, pero bueno peor sería perder al marido. Comes dos lechugas y un tomate, te morís de hambre y tu humor es de mierda: MAL HUMOR.

Vas caminando al gimnasio y cuando llegas ya no tenes ganas de subir a ningún aparato y claro miras a las demás con tanta energía, buena ropa deportiva y un físico envidiable, tus ganas siguen por el piso, haces tu mayor esfuerzo y no hay recompensa. Evidentemente estas “trophy wives” han pasado antes por el cirujano, cosa que te molesta de sobremanera, porque por más que lo intentes NUNCA tendrás ese tipo de físico, lo único que no les envidias es la cantidad de agua oxigenada que gastan en forma mensual. Te frustas y volves a atacar la heladera: INCOSTANCIA.

Para ser una mina más copada le decis a tu marido, que en varias ocasiones ya te había tirado onda de un menage a trois que está todo bien salir con otra gente, o que esta vez sí te animas para su cumpleaños darle ese “famoso regalo”pensas en el fondo que él te va a decir “no mi amor no es necesario, yo te quiero solo a vos”, es más siempre te dijo que serías por siempre el amor de su vida y que quiere envejecer a tu lado. ¿Por qué por ejemplo no se te ocurrió alquilar una porno o llevarlo a algún telo y practicar con él esa posición que taaanto les gusta a los hombres? ¿Ves que sos nomás tonta? DOBLE INSEGURIDAD.

Queres estar sola, pero te moris de miedo si él no llega a casa temprano, mil y una ideas pasan por tu cabeza, habrá chocado, se encontró con una mina, los amigos van a chupar con él hasta la mil y una y si vuelve a las drogas. Nena NO sos su mamá! Para completar no te llevas bien con tu SUEGRA, sin embargo, tu vieja a él lo ADORA. Siempre está defendiéndolo atacandote y recordandote toooodos tus defectos. No te preocupes, algún día llegarás a ser igualita a ella y allí la comprenderás, espero que para ese entonces, alejes todo tipo ideas de autoeliminación. LAS ARMAS EN LA CASA SON UN PELIGRO.

Insatisfechas

VERDADES

MENTIRAS

Si el bar está lleno es bueno...

Si él te hace llorar es porque lo amas demasiado, NO lo dejes nunca...

Si la ropa que te compras es impagable es porque es de la mejor calidad...

Si él te dice que quiere que vean a otras personas es porque te ama y quiere que disfrutes de la compañía de otras personas...